Llaves. Parte 3. Ardientes en el aliento de Cristo.

Todo el texto se iluminó en un segundo. Un tono azul inundó  cada una de las palabras. Adán pulsó la tecla de borrar y todo desapareció. Llevaba más de una hora escribiendo, aunque a la vista de la perspectiva habría jurado que esa mañana era eterna y que casi había llegado al final. Mientras escribía,…

Dragones de sabor azul

El humo alcanzó el techo de la pequeña habitación creando bestias terribles de breve existencia. Las suaves curvas grises se acariciaron entre si en un acto más carnal que la pasión que transcurría metro y medio en diagonal, formando dragones en forma de serpiente. Tentándose entre si, besando sus tenues bocas en un beso eterno…

Llaves. Parte 2. Cuervos dorados avanzando, a través del cielo raso.

Una gota de sudor resbaló lujuriosa por el pecho de Carl, acariciando con un espeso frescor la zona abdominal, en dirección a su entrepierna. Su respiración, acortada y rápida, acabó por transformarse en una profunda tos que no se calmo hasta que bebió un sorbo del vaso que descansaba en su mesilla de noche. La…

Mi pecho está abierto.

Y entran moscas. El dolor lo llena todo y salpica la habitación. El color es apagado y el aire tóxico. El veneno queda lejos pero no sus consecuencias. He perdido la fe, y sólo quedas tu. He perdido a Dios, y el ha perdido su respeto. Adrián Sacristán Muñoz. 

Llaves. Parte 1. El castigo de Dios.

Carl caminaba por la calle con la mirada baja. Los pies, pesados tras pasar la mayor parte del día sentado en la butaca de su oficina, se desparramaban torpemente en cada paso. Había días que, entre paciente y paciente, se erguía sobre si mismo y caminaba por la pequeña sala de color beige rodeada de…